Última Actualización agosto 15th, 2026 9:36 AM
Jun 10, 2018 La Quinta Pata Literatura Comentarios desactivados en Crónicas paceñas: III – Ramona
La ciudad con sus historias late en la humana respiración de mujeres y hombres que la habitan, la viven en sus calles y puertas adentro y mueren entre la tierra agobiada y el cielo próximo, en medio de miles que indiferentes continúan su imbricado ciclo vital. De esos rescates está compuesta la obra del cronista, que nos acerca con sensible “mirada buscada” a entrañables personajes que empezamos a conocer desde esta entrega.
Pabellón tres, una sola hilera de camas junto a la ventana con vista a ladrillos, la Ramona. La miro de reojo e intuyo sus estertores. Está ahí con la piel tiñendo de cobre el colchón y su pelvis de k’isa (1). El gris de sus uñas anticipaba la lluvia que cae en mi ventana al escribir esta nota.
Esto de esperar, secándose, se parece a lavar. Algún rato la ropa estará lista, algún rato me han de planchar el cuerpo. La verdad a ratos quiero irme, a ratos quiero quedarme. A veces quiero que duela más fuerte para que no sepa qué cosa es doler, a veces quiero que no duela para volver a comer.
Ella que lavó mi ropa, está secando su cuerpo con soplidos de muerte, planchando el colchón con sus huesos. Felipa, me pidió que la acompañe, quería que hable con los médicos y me expliquen qué tenía su hermana.
La Ramona, cuarenta y cinco años y nueve hijos. Los dos mayores en la universidad, a fuerza de lavar ropa; sus dos hijas, clones que continuarán el oficio; los otros cuatro labran la tierra y el último, ése de un año que llora de todo, se lo quiere comprar una francesa.
Harto me he envejecido, las wawas me han secado el cuerpo. Seguro el menorcito va a estar mejor con esa señora gringa, pero no quiero, es mi hijo, por qué pues tengo que vendérselo, ni que fuera papa nomás también.

Está casada con Pedro, él vende helados en la ciudad y coquetea todo de blanco a las cholitas de la Plaza. “Para la fiesta del pueblo y embarazar a la Ramona nomás va al Pueblo”, me contaba la Felipa. Ramona se la pasó quemando las manos en agua de espuma, con detergente de esos que dan el blanco más blanco. “Ahora ni con Ace le lavas las heridas; después de la última guagua, sólo sangra y sangra y todo mancha”, me dijo la Felipa.
La Felipa no quiere al Pedro, dice que tiene sus cholas. Trabaja harto pues, en esta ciudad, para la cosecha nomás viene pero no es malo. La última vez hasta ropita para las wawas ha traído.
El médico fue claro: “tiene cáncer en el útero y está avanzado, hay que tratarla, usted sabe, no tenemos medios, puede seguir internada, pero tienen que pagar la morfina y los antibióticos”. No sé si me lanzó su pliego petitorio o simplemente fue claro, sea como sea, di la noticia a la familia. Mientras deliberaban, me quedé mirando por una ventana la ciudad naranja que trepa por los cerros, como queriendo evitar los pómulos gastados y el dolor, de rato en rato, jalando con rabia, las trenzas de Ramona.
El joven con quien trabajaba, bueno siempre ha sido, aunque renegaba de todo y se agarraba la nariz al hablar conmigo, le gustan pues los perfumes de la señorita que duerme con él. Seguro no quiere mis olores, a campo también son.
“La decisión fue clara”, dijo Felipa, “la Ramona se quiere ir, esto de los remedios es muy caro, igual nomás la vamos a cuidar en mi pueblo y en una semana yo voy a volver”. Cómo explicarle que el cáncer no se la llevaría en siete días, que los dolores serían insoportables, que la destruirían hasta los huesos y sus gritos se comerían al pueblo.
No entiendo, ¿si me duele y ya no sirve mi panza, para qué quieren calmarme, acaso igual nomás me voy a morir? ¿Para qué siempre me quieren lavar por adentro con tanta manguera? ¿De muerta quién va a saber que me han limpiado mi panza con tanto remedio?

La Ramona se fue en camión; en el pueblo la esperaban sus hijos, los rezos de la awicha (2), su sopa de pollo y su cama.
Me gusta el viento y las estrellas así caendo del cielo en la noche. Lindo me ha mirado la awicha cuando he llegado, con sus ojitos de pasa, como cuando era niña. Me he acordado como de wawas érabamos. Con el Pedro y la Felipa, así corriendo, persiguiendo ovejitas.
Ya no me está doliendo tanto la panza. Mejor ya me siento, seguro mi pueblo nomás quería ver. Mañana el Pedro va a venir, chairito (3) se lo he de hacer. Ahora tengo sueño.
Contra todo pronóstico, en cuatro días murió. La paja la arrulló, el aroma del campo limpió su piel y los ojos amarillos de la abuela la miraron durante el viaje. Nadie dijo nada, ella respiró seco y durmió, ya estaba cansada de lavar sus pecados en Ace.
El Pedro no apareció, el hijo mayor lo fue a buscar para la misa de ocho días. Seguro se ha chupado en la fiesta de Obrajes y como siempre ha debido perder el cajón de helados o, lo más seguro, debe estar con una de sus cholas.
Glosario
(1) K’isa: fruta secada al sol.
(2) Awicha: Abuela.
(3) Chairo: típica sopa paceña.

Paul Tellería Antelo (1970), narrador paceño de la generación post Macondo. Licenciado en Psicología de la Universidad Católica Boliviana y Escritor de Oficio. Ha caminado y respirado la hoyada paceña capturando sus rincones y personajes los últimos veinticinco años. Publicó tres libros con Editorial 3600: De las especies innombrables (2003), Trajines y Haceres (2008) y Acto de Agua (2015). Participó como invitado en las antologías: Warikasaya, Cuentos Stronguistas (2009); Conductas Erráticas, Crónicas de No Ficción (2009); Domingos por la Tarde, Antología de Cuentos Futboleros (2014); y Una espuma de música flota, Antología de Cuentos de Bolivia y Ecuador (2015).
En 2017 fue responsable en calidad de compilador de la antología Sed y Sangre, Cuentos de la Guerra del Chaco. Fue colaborador por más de diez años de diferentes suplementos literarios como Fondo Negro y Letra Siete. Ha publicado en revistas literarias de Bolivia y Latinoamérica como Pie Izquierdo, Letralia y Otro Arte. Actualmente tiene en preparación un libro de cuentos y otro de poesía.
Ago 15, 2026 Comentarios desactivados en Melbet промокод на сегодня актуальные бонус-коды при регистрации на официальном сайте Мелбет
Ago 15, 2026 Comentarios desactivados en Как получить старую версию Мелбет для Android и не ошибиться в 2026 году?
Oct 18, 2020 Comentarios desactivados en «Que descanse en paz»
Ago 09, 2020 Comentarios desactivados en Las cosas que me gustan
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
El presente informe tiene por objetivo analizar el estado de situación de las empresas más grandes de Argentina. Para ello se utilizan como base de análisis los balances de las principales firmas industriales y de servicios con Estados Contables disponibles en la Argentina. El informe que se...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
por Pablo Vázquez / Agencia Paco Urondo En la noche del 23 de noviembre de 1955, a poco del golpe cívico militar contra Perón, un comando del Ejército al mando del teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), ingresó al edificio de la CGT...