Última Actualización agosto 15th, 2026 10:17 AM
Feb 13, 2011 La Quinta Pata Mundo Comentarios desactivados en Egipto, una gran victoria que abre el camino a otras
En 1952 los Oficiales Libres, encabezados por el general Naguib y dirigidos por Gamal Abdel Nasser, derribaron la monarquía proimperialista. Ellos no formaban parte de los privilegiados del régimen y temían sobre todo que si no encabezaban el cambio, este podría ser anticapitalista. Por eso, al mismo tiempo que echaron al rey, ahorcaron a obreros huelguistas comunistas, ya que temían, sobre todo, los paros y la radicalización popular, que Nasser salió a canalizar y contener. Ahora, en cambio, quien derribó a la dictadura apoyada por Estados Unidos fue la juventud estudiantil y trabajadora y el odio popular y no los militares, que forman parte del entorno de Mubarak y que se inclinaron contra este cuando comenzaron a extenderse las huelgas que pedían, además de mayores salarios, libertad y democracia y se unían a los sectores avanzados de las clases medias.
La división en las capas bajas del ejército (soldados, suboficiales y oficiales de baja graduación) y la presión popular influyeron y dividieron al alto mando militar que, en pocas horas, abandonó al dictador al cual habían quedado en respaldar hasta septiembre, como pedía Estados Unidos. Si Mubarak no pudo renunciar ante las cámaras televisivas y ni siquiera pudo traspasarle el poder al vicepresidente que había elegido entre sus fieles (el jefe de los Servicios de Inteligencia, Omar Suleiman, torturador, negociador constante con Israel y Washington) sino que tuvo que entregarlo al comando superior de las fuerzas armadas, es porque en ese comando Suleiman no tiene mayoría, pues el mismo está dividido entre varias tendencias y la relación de fuerzas entre ellas no está clara, ya que depende de la continuación o no de las movilizaciones, ahora no contra el dictador prófugo sino contra todo su régimen, tal como sucedió en Túnez.
Leer todo el artículo
Hay sin duda un vacío político, que deriva de que los manifestantes están unidos por su odio al régimen, no por un proyecto, y de que entre ellos existen sectores dispuestos a conciliar si obtienen reformas importantes para mantener sus negocios o incluso el sistema. Pero ese vacío no lo pueden llenar ni los liberales del Wafd ni los muy moderados de la Hermandad Musulmana que, hay que recordarlo, son sunnitas y no chiítas y dependen de Arabia Saudita y no de Teherán. Los nasseristas de izquierda, en el país y en el ejército, son sobrevivientes, aunque en las bases del ejército exista una fuerte influencia nacionalista antiimperialista basada sobre todo en el repudio a la sumisión del gobierno de Mubarak a Washington y a Israel y en la vergüenza por la colaboración con Tel Aviv en el aislamiento de los palestinos de Gaza. Los supuestos temores de Washington a una repetición de lo que sucedió después de la caída del Sha en Irán muestran por lo tanto la arrogante ignorancia de la realidad en Medio Oriente, pero particularmente son instrumentales pues buscan mantener un pretexto para una injerencia en Egipto para salvar el tambaleante dispositivo estadounidense-israelí en toda la región.
Aunque la población es musulmana, como en Túnez, en Egipto predominan desde hace tiempo los sentimientos laicos sobre todo entre la población urbanizada. Lo más probable, por lo tanto, es una sucesión de gabinetes inestables y sin raíces, dependientes de la conciencia de los trabajadores y el pueblo y del eco de esto entre los militares y los sucesivos ministerios de crisis se verán obligados a hacer concesiones en las que ni siquiera pensaron al hacerse cargo de sus puestos.
Las medidas de fondo –de reforma agraria, de democratización de la familia, la sociedad, de igualdad de género, de estatización de las grandes empresas y bancos extranjeros – estarán en el orden del día, por lo menos en los que ocupan las calles. La clave de la situación está en la continuidad de las movilizaciones hasta barrer los restos del régimen de Mubarak y en definir un programa que, en el plano nacional e internacional, modifica radicalmente la política en Egipto. Si eso sucediera, la intifada palestina se reanimará, la revolución árabe ganará otros países norafricanos y asiáticos y habrá que ver qué hace Israel, a cuál aventura salvaje se prepara con el apoyo de Washington, pues los dos están sufriendo un durísimo golpe, propinado por el pueblo egipcio movilizado y de pie.
La Jornada, 13 – 02 – 11
Abr 01, 2018 Comentarios desactivados en Consejo de la ONU rechaza sanciones contra Venezuela
Mar 11, 2018 Comentarios desactivados en Trump, Putin y Kim Jong-un: la locura política es el nuevo status quo
May 25, 2021 Comentarios desactivados en Aunque Sanders denuncie, Israel cuenta con la complicidad de Biden
Dic 13, 2020 Comentarios desactivados en Inmigración global: desalambrar las fortalezas terrestres
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
El presente informe tiene por objetivo analizar el estado de situación de las empresas más grandes de Argentina. Para ello se utilizan como base de análisis los balances de las principales firmas industriales y de servicios con Estados Contables disponibles en la Argentina. El informe que se...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
por Pablo Vázquez / Agencia Paco Urondo En la noche del 23 de noviembre de 1955, a poco del golpe cívico militar contra Perón, un comando del Ejército al mando del teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), ingresó al edificio de la CGT...