Última Actualización agosto 15th, 2026 8:01 AM
Feb 24, 2013 La Quinta Pata Latinoamérica Comentarios desactivados en El test ecuatoriano
Correa, por supuesto, no es Cárdenas. Es un economista cristiano, formado por los lassallianos, con doctorado en la Universidad Católica de Lovaina, en Bélgica, con práctica social entre los indígenas con los salesianos, que fue ministro de Economía y finanzas del presidente Alfredo Palacio. Es un hombre que, según la tradición socialcristiana, cree en el papel de los misioneros y apóstoles del Progreso, con P mayúscula, entre los que se incluye, y que el cambio depende de la voluntad y capacidad del gobernante, quien debe ser honesto.
Por eso se presentó como candidato a presidente, sin partido y sin candidatos para los otros puestos electivos. Por eso también adopta solo las decisiones y cree sinceramente que los amigos que discuten sus posiciones son traidores. De ahí su verticalismo, su autoritarismo, su espíritu de cruzado, que van unidos con un sincero y ardiente nacionalismo antiimperialista, y con un deseo –paternalista– de modernizar Ecuador, de promover la cultura, de crear ciudadanía.
▼ Leer todo
Opuesto al derechista partido socialcristiano, cree, sin embargo, en la doctrina socialcristiana, que se ilusiona con reformar el capitalismo. Los maoístas del MPD –que también creen en líderes, aparatos y alianzas de clases– lo odian y lo califican de fascista, porque lo ven como un competidor, ya que tiene el apoyo de la mayoría de los trabajadores y, absurdamente, le dicen proimperialista; los «indígenas profesionales» – o sea, los dirigentes étnicos que piensan en su propia carrera – hacen lo mismo porque las bases indígenas votan mayoritariamente por Correa y no siguen políticamente ni a la Conaie ni al partido Pachakutik, porque creen en el desarrollismo y el mercado, esperan conseguir mejores precios agrícolas y salarios, mejores condiciones sanitarias, caminos, escuelas, hospitales. La izquierda más seria, por su parte, rechaza la política extractivista, anti ecologista, desarrollista, peligrosamente verticalista y autoritaria, y esboza elementos correctos de una política alternativa, pero se priva de los medios y del sujeto para concretarlos, pues no entiende las diferencias que existen entre Correa, su aparato gubernamental y el «correísmo» de los que votan por Correa pero, si les tocan el territorio o sus derechos, se le opondrán.
Por eso ven al correísmo tal como parte de la izquierda argentina veía al peronismo, al que calificaba de fascista, porque Perón prohibía las huelgas, era admirador del fascismo y reaccionario, y fomentaba un aparato sindical burocrático-corporativo, pero sin ver que los obreros peronistas le hacían huelga y lo votaban, eran anticlericales y lo votaban y eran antifascistas y antiburocráticos, y libertarios en sus sindicatos corporativizados. Esa ubicación en oposición frontal a los votantes de Correa impide a la izquierda más seria desarrollar las contradicciones del correísmo y actuar en común con los campesinos en defensa de los bienes comunes y de las comunidades y escuchar a estas, que no se identifican con los «indios profesionales» que dicen representarlas.
Correa quiere que el país dependa menos de la exportación de petróleo y de bananas. Debería, para ello, desarrollar el mercado interno, modernizar Ecuador. O sea, encarar el problema agrícola, porque la banana es sinónimo de latifundio; la cría de camarón en acuicultura es sinónimo de degradación de los manglares y de las aguas, pero también de la desaparición de la pesca artesanal, y el minifundio campesino impide el desarrollo y el crecimiento. Debería crear caminos y mejorar la distribución: o sea, lograr los fondos en Ecuador, para lo cual –como el ahorro nacional es bajo– o hace que los ricos paguen o endeuda el país y hace pagar a los pobres. Debería cambiar todo el sistema financiero, que es una bomba de succión de la sangre y el sudor de los ecuatorianos.
Todo eso todavía con la economía dolarizada y en medio de una crisis mundial. Por consiguiente, los problemas sociales, políticos y económicos, no podrán evitarse y tampoco una dosis de pragmatismo en el mantenimiento durante un tiempo de la dependencia del extractivismo. La izquierda deberá aprender entonces y urgentemente a apoyar críticamente lo que es posible apoyar y rechazar lo que es reaccionario.
La Jornada, 24 – 02 – 13
Mar 18, 2018 Comentarios desactivados en Bolivia Construcciones: I – Fuegos
Feb 18, 2018 Comentarios desactivados en El retorno de los Tratados Bilaterales de “Invasión” (TBI)
Oct 25, 2020 Comentarios desactivados en Nuestra América logra victoria estratégica en Bolivia
Sep 20, 2020 Comentarios desactivados en Organizaciones sociales de América Latina en solidaridad con Colombia
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
El presente informe tiene por objetivo analizar el estado de situación de las empresas más grandes de Argentina. Para ello se utilizan como base de análisis los balances de las principales firmas industriales y de servicios con Estados Contables disponibles en la Argentina. El informe que se...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
por Pablo Vázquez / Agencia Paco Urondo En la noche del 23 de noviembre de 1955, a poco del golpe cívico militar contra Perón, un comando del Ejército al mando del teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), ingresó al edificio de la CGT...