Última Actualización octubre 18th, 2022 8:09 AM
Nov 06, 2016 Eduardo Paganini El baúl Comentarios desactivados en Carta y homenaje de poetas mendocinos: Sola González recuerda a Cúneo
La gentileza y la especial dedicación a la lectura de Pablo Dotti[i] —quien nos alertó sobre la existencia de este texto, y a quien por ello agradecemos— permitió que de su Baúl pasara al nuestro esta carta tan intensa del docente y poeta Alfonso Sola González dedicada a la memoria de su amigo Víctor Hugo Cúneo. En ella está todo dicho, por ende aquí callamos.
Víctor, viejo amigo, poeta, camarada:
Te escribo desde el Hamburgo, frente a la plaza Independencia. Hoy, 1º de noviembre, no juegan los chicos porque es el día de Todos los Santos. En ese francés que tanto amabas y que algunas veces apenas deletreabas, se dice La Toussaint. Sé que te gusta que te cuente esto, que te lo cuente a vos que como nadie entendiste – lejos de la funeral filología – los versos de Verlaine. Porque después de todo, camarada rotoso, vos fuiste como él, atrozmente leal, en tu bárbara inocencia, a los cuatro horizontes del viajero terrestre: el poema, el vaso de vino, la muchacha y el sueño de las barricadas.
En la plaza me he cruzado con una muchacha que caminaba sola. Seguramente no sabía nada de vos, no sabía que bajo este mismo sol de otra tarde de noviembre, estos árboles te vieron correr con las llamas que te quemaban el pelo del pecho, los ojos líquidos y tristes, el traje miserable de poeta.
¡Pobre chica! Te imaginás si yo la paro y le digo: sabés, la nafta también quemó las flores; él andaba siempre sucio pero clarísimo por dentro de guerra y poesía; cuando la llamarada de la bencina le quemó las encías, gritó, alzó los brazos flacos como si extendiera un manto imperial de fuego y corrió entre los jardines aullando. Sí, ya lo sé piba, esto puede ser una insidiosa y bella metáfora del poeta y su destino, pero lo que estos apacibles follajes de noviembre vieron hace un año, fue el traje sucio, las medias sucias, los dientes sucios de mi amigo quemándose con llamas de verdad, con llamas de calefón, de fuego para el asado, con llamas de horno crematorio, de bomba molotov, de bonzo revolucionario. Sí, el gran cáncer del fuego.
Te imaginás, hermano, lo que lloraría esta chica si le dijera que para ella escribiste el más bello poema en el libro de los condenados.
Oíme, Víctor. Hoy leí en una revista de Mendoza que yo iba a escribir el prólogo de este libro. Miré entonces mi poblado fichero, los muchos estantes de mi biblioteca; recordé mis clases de literatura, de estilística, de papeles fríos y te recordé durmiendo en los bancos de la plaza, en invierno, y me dije: ¡Buena mierda todo esto! Y me vine en mangas de camisa, por primera vez sin corbata, a la plaza. Vi a la chica que caminaba sola. Vos no estabas —tan poca cosa, tan flaquito, tan con hambre y uñas sucias y poemas—.
Vos no estabas y sería un canalla si dijera que vi tu alma entre la música de las flores, que vi un joven fantasma grato a los ángeles y a los dichosos sonetos del Paraíso. No, vi dentro de mí y fuera de mí mismo a un maldito, al hermoso maldito de la violencia sagrada; te vi escupiendo en la solapa condecorada de los cancilleres gordos de la poesía, en la piel blanca de los laureados con la caca novena de las musas; te vi escupiendo vino, salame masticado, palabras verdaderas de Dios, sobre la tórtola privada, sobre la grasa de la poesía pura, sobre el chancho burgués.
Víctor, viejo poeta de la casa de Rimbaud, tu amigo, de todos los amigos revolucionarios, te escribo desde el riesgo divino, desde la cordura insensata.
Que la paz no sea con nosotros hasta que se cumplan tus sueños en la ciudad del hombre liberado y salvado; que la paz no sea con nosotros hasta que se escriban de nuevo en el sol de los pueblos, tus palabras de esperanza; que la paz no sea con nosotros hasta que tus poemas se lean otra tarde, sin miedo y sin disculpa, en esta misma plaza donde te devoraste por el fuego, en tu último canto, la violencia.
Ya ves, Víctor, camarada y amigo, que un prólogo puede ser algo más que una lepra erudita. Como te dije hace un año: hasta pronto, camarada, vos el gran verdugo honrado, el poeta.
Alfonso
Fuente: Alfonso Sola González, Carta a Víctor Hugo Cúneo, carta-prólogo al libro póstumo de Víctor Hugo Cúneo, Poemas, Córdoba, Burnichón, 1972.[ii]
Referencias:
[i] Pablo Dotti es un joven trabajador de la cultura mendocino (“soy una persona abocada a difundir el arte”), parte de cuya tarea puede consultarse en tres blogs: uno dedicado al comentario y análisis de diversas lecturas (http://thedaytheworldfriedmybrain.blogspot.com.ar), otro destinado a la música latinoamericana de los años ’60 (http://garagelatino.blogspot.com.ar) y finalmente una versión más internacional (https://garagelatino.wordpress.com).
[ii] Para información sobre Alfonso Sola González se puede consultar https://poetassigloveintiuno.blogspot.com.ar/2012/03/6160-alfonso-sola-gonzalez.html. Para Víctor Hugo Cúneo, http://diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=553188
Jun 25, 2017 Comentarios desactivados en Un cuento que juega con el tiempo
Nov 20, 2016 Comentarios desactivados en Homenaje al poeta Julio Quintanilla: cuando la memoria aún funcionaba
Jul 29, 2018 Comentarios desactivados en «Primer verso», de Eva Zamporlini
Jul 09, 2017 Comentarios desactivados en Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I)
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
Acerca de Últimas entradas Eduardo PaganiniBaulero Últimas entradas de Eduardo Paganini (ver todo) Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I) - julio 9, 2017 Para mersas y gente bien: chau Landrú - julio 9, 2017 Aimé Painé, portavoz de los pueblos originarios II - julio 2, 2017 El...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
Acerca de Últimas entradas Eduardo PaganiniBaulero Últimas entradas de Eduardo Paganini (ver todo) Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I) - julio 9, 2017 Para mersas y gente bien: chau Landrú - julio 9, 2017 Aimé Painé, portavoz de los pueblos originarios II - julio 2, 2017 por...