Última Actualización agosto 15th, 2026 9:14 AM
Oct 11, 2015 La Quinta Pata Literatura Comentarios desactivados en En la piel del viento
Por César Paganini
A Luís, con respeto y cariño.
El micro quedó varado en un pueblo. La llegada al sur para realizar la nota se posponía. La azafata nos comunicó que estaríamos allí cerca de tres horas, porque el colectivo había sufrido unos problemas técnicos. Bajé del colectivo y un fuerte viento frío me ayudó a tomar la decisión de ir a algún café a beber algo. Me avisaron de uno cerca de allí, más precisamente frente a la plaza. Llegué al lugar y pedí una ginebra. El dueño del café, que luego se me presentaría como Juan, era muy amigable. No me conocía y eso le generaba intriga. Comenzamos a hablar de mí, pero mi vida no es muy interesante y pronto cambiamos el tema. Hablamos de las costumbres de la región, de sus pobladores. De repente, cuatro tipos ingresaron al café y se sentaron en una mesa al lado de la ventana. Le pidieron “lo de siempre” y comenzaron a hablar de fútbol. Los nuevos clientes me generaron curiosidad y le consulté a Juan sobre ellos. Él me sugirió que hablara despacio y me contó que eran parte de un equipo de fútbol 5 que jugaba en las cercanías del lugar (si mal no recuerdo una escuela o un terciario) y que eran invencibles. Me comentó que el equipo estaba formado por un arquero, llamado Lindor, que era de selección. Dijo Juan que a aquellos lugares nunca llegaban los descubridores de talentos, que si no… Y comentó que el Negro Fontanarrosa tal vez pasó por allí, vio el equipo y escribió, en honor a Lindor, “El pichón de Cristo”, aunque la descripción física del personaje del autor rosarino no coincidía con la que Juan me dio de Lindor. En el fondo estaban Virgilio y Ramón, dos defensores duros, de los de antes, esos que si pasaba la pelota, no pasaba el jugador. Arriba, en la delantera, estaban Hugo, el hermano mellizo de Virgilio, que era un jugador muy habilidoso (según el testimonio de Juan y de un muchacho con boina que se sumó a la conversación), capaz de realizar jugadas tan increíbles, como la de Diego en el 86, y, a la vez, otras tan inútiles jamás realizadas en la faz de la tierra. El otro delantero era Santiago, un verdadero morfón (los calificativos son de Juan y del otro muchacho) que nunca veía más que el arco y que, además, pretendía que lo vieran siempre a él. Lo importante es que este equipo de fútbol 5 había jugado muchísimos partidos y que los había ganado todos. No había rivales, inclusive venían equipos de zonas aledañas pero todos sucumbían ante el poderoso Oxímoron (así se llamaba el equipo, que es una figura retórica que consiste en una conjunción de opuestos). En el lugar todos los pobladores los saludaban con admiración. Ni la lluvia, ni el frío, ni siquiera la falta de rivales frustraban a este equipo. Pero un día Lindor, el gran arquero, tuvo que asistir, tempranamente, a la cita inevitable que todos tenemos y no regresó jamás. Una gran pérdida, no sólo para el equipo, sino para su familia y para todo aquel que lo conociese. Fue un golpe durísimo para todos. Los cuatro jugadores restantes decidieron homenajear a Lindor con un partido, y decidieron disputarlo sin arquero; ya que consideraron una falta de honor colocar a otro en ese lugar. El resultado fue catastrófico, porque perdieron por muchísima diferencia, pero estaban convencidos de que el gran causante de su derrota había sido el dolor y la tristeza reinante en ellos. Decidieron jugar otros partidos, pero todos tuvieron idénticos resultados, caídas escandalosas con rivales de menor jerarquía. Luego de una reunión decidieron retirarse del fútbol con el poco honor que les quedaba. Desde ese día se reúnen en el bar de Juan a tomar y comer algo, pero por sobre todo a recordar viejas patadas, viejas jugadas, algunas gloriosas y otras no tanto, y, por sobre todas las cosas, a recordar viejas, y por siempre eternas, atajadas. Los tipos se dieron cuenta de que eran tema de conversación, por lo que pagaron su cuenta y se retiraron en un jeep verde perdiéndose en el horizonte. Pero en el café de Juan quedaron sus recuerdos. Pagué las ginebras (el relato me había ido dando sed), saludé a Juan y me retiré de allí con el objetivo de ver ese templo de fútbol. El viento estaba más fuerte que antes, lo que me dificultaba caminar. Llegué al lugar y pude respirar fútbol del bueno, mezclado con amistad. Inclusive, agudizando bien el oído, pude oír el silencio de Lindor (su principal característica, según Juan), los diálogos entre Ramón y Virgilio para ver a quién iban a ajusticiar primero; pude oír las risa del mellizo Hugo cuando veía que Santiago se calentaba porque no se la pasaban; escuché a este último reclamarle a todo el mundo la ausencia del pase en el momento preciso. Y cuando el oído fue acostumbrándose, pude oír los gritos de gol, las repetidas felicitaciones al arquero por sus extraordinarias intervenciones y las congratulaciones entre ellos también. Evidentemente eran muchas cosas las que estaban allí y el viento, a pesar de su fuerza, no podía levantarlas para desparramarlas por otros lados y que se conozca esta sorprendente historia. Luego de mucho pensar decidí tomar la responsabilidad del viento, es decir, ponerme en su piel y yo mismo desparramar esta historia. Finalmente ya no necesitaba seguir mi viaje al sur para obtener la nota. El viento y Juan me la habían contado.
Feb 11, 2018 Comentarios desactivados en Liliana Bodoc: la madre de los Confines
Ago 13, 2017 Comentarios desactivados en 50 verdades sobre Gabriel García Márquez
Oct 18, 2020 Comentarios desactivados en «Que descanse en paz»
Ago 09, 2020 Comentarios desactivados en Las cosas que me gustan
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
El presente informe tiene por objetivo analizar el estado de situación de las empresas más grandes de Argentina. Para ello se utilizan como base de análisis los balances de las principales firmas industriales y de servicios con Estados Contables disponibles en la Argentina. El informe que se...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
por Pablo Vázquez / Agencia Paco Urondo En la noche del 23 de noviembre de 1955, a poco del golpe cívico militar contra Perón, un comando del Ejército al mando del teniente coronel Carlos Eugenio Moori Koenig, Jefe del Servicio de Inteligencia del Ejército (SIE), ingresó al edificio de la CGT...