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Oct 11, 2015 La Quinta Pata Recomendada, Reseñas de libros Comentarios desactivados en Saúl Blejman: Un pensamiento Vigente. Notas sobre Gramsci y el destino de su obra.
Por Fernando Rule
“…Era preciso escribir no para un público inmediato, para lograr efectos inmediatos, sobre temas condicionados por circunstancias inmediatas; si no para supuestos lectores imaginarios, sin saber si llegarían a encarnarse, ni cuándo, en lectores reales. La elección de los temas y del plan de la investigación debía, por lo tanto, superar los límites de lo inmediato y solamente podía surgir de un esfuerzo de profundización teórica de toda su experiencia.”
Lo dicho por Saúl Blejman, en la penúltima página de su último libro publicado, pretende hablar del destino de la obra de Antonio Gramsci, sus Cuadernos de la Cárcel, como se la conoce. No nos cabe duda que así pensó Gramsci mientras escribía – sabía del ascenso del fascismo y de los años de cárcel que le quedaban por delante… ningún preso político de aquella Italia tenía la certeza de salir vivo siquiera – pero se nos hace que hablaba de si mismo. Cuando aún tenía 87 u 88 años – murió a los 89 – le oímos decir algo así como “debemos seguir intentando hacer política, aunque generalmente no podamos evitar equivocarnos”. Tal era el optimismo que su voluntad le dictaba.
Profunda y honestamente autocrítico, no dudó en meterse a escudriñar en sus propios errores, o, lo que es lo mismo, hacer una constante profundización teórica de su propia experiencia. La esencia de un intelectual. La esencia de un político.
Alrededor de cuarenta años en el Partido Comunista argentino. Dirigente cooperativista. Uno de los fundadores del Frente Grande en Mendoza. Estudiante de sociología después de los cincuenta años. Activo gestor de la Alianza. Entusiasta kirchnerista… nos llevaba a aquellas palabras del Che, no se trata de vivir celebrando victorias, si no de revertir las derrotas. Un optimismo que disimulaba con una apariencia de pesimismo casi cínico.
En Un pensamiento vigente, Saúl Blejman extrae de Gramsci conceptos olvidados o ignorados por mucho tiempo, puestos casi de moda en otro, y vueltos a olvidar en la vorágine del día a día de las luchas políticas en nuestra Argentina. Ideas clave como la Hegemonía Civil, en donde Gramsci deja claro que el Estado no es sólo un aparato coercitivo. Hegemonía Cultural, que “formatea” el sentido común de un pueblo. La Dialéctica del Cambio Social, en que se comprende que el presente, la coyuntura, es el pasado que sigue transcurriendo y del que no nos podemos desentender a piacere. La Hegemonía aún en el seno de los grupos sociales hegemónicos, base teórica para comprender fenómenos como el stalinismo. Y de todos, o casi, los sectores que acceden al poder, revolucionarios o reaccionarios. La clara definición de que la última línea de resistencia de los sectores dominantes son los aparatos hegemónicos, no los coercitivos. Los complejos aparatos estatales que no sólo justifican y mantienen la dominación, si no que logran y obtienen el consenso activo de los dominados. El Estado que crea una Ética de la dominación.
Blejman advierte la importancia de algo que apenas pudo entrever Gramsci: el descomunal desarrollo tecnológico y globalizado del capitalismo, que también desarrolla nuevas formas de resistencia de los sectores subalternos, los sindicatos, el mutualismo, el voto universal, la democracia parlamentaria, la movilidad social y un sinfín de nuevas formas de asociación. Lo que lleva a Gramsci a proveernos de una de las claves que buscó, debatió, y no siempre encontró la generación de los ´70 en la Argentina: a partir de la derrota de la Comuna de París (1871) ya no fue posible la “fórmula” de la revolución permanente, la del ataque frontal y de una vez, en un país tras otro de Occidente. Y este pensamiento no lo lleva a desmentir a Trotsky, desmiente a toda la izquierda marxista ortodoxa. Tampoco lo convierte en un pacifista a la violeta, dice simplemente que habrá que conquistar trinchera por trinchera, con las formas, violentas o no, de cada momento y de cada país: la metáfora de la guerra de posiciones, que ya no la guerra de maniobras.
La vida política de Saúl Blejman es uno de los gloriosos ejemplos mendocinos del intelectual metido en el barro de la política, respetado, criticado, odiado por ya sabemos quiénes, equivocándose y corrigiendo cada día de su extensa vida. Nacido en 1926, como el Che.
UN PENSAMIENTO VIGENTE – Notas sobre Gramsci y el destino de su obra, es su último libro publicado, pero el primero que escribió, dado que es apenas el desarrollo de su tesis de licenciatura en la carrera de sociología. Otra muestra de su permanente revisar lo escrito y lo actuado. Luego escribió Hegemonía, crisis y corrupción en la política argentina y ¿Qué fue del socialismo real? Revisando, revisando siempre.
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