Última Actualización octubre 18th, 2022 8:09 AM
Oct 24, 2015 Eduardo Paganini El baúl Comentarios desactivados en Historias de cada uno II
Oportunamente[1] hemos presentado este volumen y su génesis, pero la riqueza del ingenio y las creencias de la narrativa popular son tan potentes que nos hemos sentido tentados a agregar más historias de las que se escuchaba por radio tan solo… poco más de 20 años atrás!
EL DIABLO DE LOS INGENIOS
Según es creencia en Tucumán, cada vez que se arma un ingenio, para ponerlo en marcha los dueños hacen un pacto con Satanás. Este pacto los obliga a entregarles el alma de alguna persona. Yo he sabido el caso de un muchacho de la Rioja, al que los dueños mandaron a limpiar un sótano, sabiendo de antemano que en ese lugar estaba Satanás y que él se lo iba a llevar. Previamente lo revisaron para que no fuera armado, pero en una bota el riojano logró pasar una “chuza”. Cuando estaba limpiando, alcanzó a entrever una cama en la cual parecía dormir un hombre rubio, muy alto y fuerte. El riojano siguió limpiando, pero al rato escuchó unos pasos detrás suyo y, al darse vuelta, vio que aquel hombre enorme se le echaba encima. Pero él le alcanzó a acertar una puñalada con la “chuza” y le cortó una oreja y huyó. Nunca nadie supo más nada del riojano. Pasaron los años y el ingenio no se podía poner en marcha, cuando no fallaba la producción, fallaban las máquinas. Y todo era porque el Diablo reclamaba su oreja. Los dueños del ingenio revolvieron cielo y tierra buscando al riojano, hasta que por fin fueron a encontrarlo allá en su pueblo. Y él les dijo: — Bueno… sí… Yo tengo la oreja, pero para recuperarla ustedes me tienen que dar plata… Y así fue como los dueños del ingenio le entregaron una suma importante de dinero. El riojano les entregó, a cambio, un tarro que contenía la oreja de Satanás. Cuando le devolvieron la oreja al Diablo, se acabaron los problemas en el ingenio. Pero la leyenda cuenta también, que todos los años de los cañaverales desaparece alguna persona, porque ese es el tributo que Satanás pide para que los ingenios puedan trabajar. Historia relatada por un oyente anónimo en el programa “Historias de Cada Uno” del 7/11/94.
EL GAUCHO BLANCO
Esta historia yo la conozco de boca de su protagonista, don Palma, un baqueano de ahí, de la zona de montaña. Él me la contó en el año ‘58, cuando yo era niño y vivía en Uspallata. Contaba don Palma que cierta vez tuvo que subir apurado hasta la alta montaña para buscar sus animales que estaban en peligro, porque de imprevisto se había presentado una terrible tormenta. Los encontró muy arriba, como a cuatro mil metros, y en el momento en que la tormenta era más fuerte. Para colmo tenía que andar por uno de esos senderos de montaña muy angostos, donde se puede pasar de a uno nomás. Iba así, andando, y pese a lo estrecho del camino, se le puso al lado un gaucho todo vestido de blanco, montado en un caballo blanco. Iba a la orilla de él, cosa imposible porque en el sendero no cabía más que uno, y le hablaba este hombre, le prometía cosas y lo tentaba. Don Palma no le daba mucha bolilla, pero el Gaucho Blanco lo seguía de cerca y buscaba ganarse su aprecio con promesas. No lo convenció. Don Palma pasó toda la noche arriando sus animales, hasta que llegó a una especie de pampita y ahí los refugió y buscó un lugar para dormir, porque era muy tarde y la tormenta no paraba. En ese lugar encontró unas ovejas que él nunca había visto. Entonces se refugió entre ellas dispuesto a dormir, y de pronto vio que el Gaucho Blanco se le venía encima a todo galope. Se alcanzó a correr con lo justo, pero igualmente una de las herraduras del caballo le pegó en la cabeza y él se desmayó. Al otro día don Palma se despertó y ya no estaba en la alta montaña. Estaba en el valle, muy cerquita de Uspallata y le faltaba una oreja en donde el caballo le había pegado. Don Palma interpretaba, cuando me lo contó, que las ovejitas entre las que se había echado para dormir eran nubes, y que el Gaucho Blanco, había sido el Maligno. Historia relatada por Oscar Ivazetta, de Villanueva, en el programa “Historias de Cada Uno” del 7/11/94.
EL DIABLO EN LA 8
Esto me lo contó Raúl, compañero de trabajo. En el año ‘80-‘82 él era chofer de la línea 8, que tiene el control en Doctor Moreno, en Las Heras. Andaba de recorrido un frío sábado a la noche, ya casi madrugada del domingo. El micro iba vacío porque estaba por llegar al control y ahí en la parada de la plaza de Las Heras, alguien le hace señas. Él frena y sube un tipo hermoso, como de 2 metros de alto, con saco largo y las manos llenas de alhajas. A Raúl le llamó la atención que un tipo tan elegante en vez de tomarse un taxi se subiera al colectivo. El tipo, después de un comentario sobre el frío, le pagó con un billete de $100, lo que era una barbaridad. Él arrancó y le dijo: “No jefe, no tengo cambio…” “Bueno…” le respondió el tipo, “déjelo y cuando llegamos al control me da el vuelto”. Y después fue a sentarse en un asiento de dos, adelante. El colectivo siguió y dos cuadras antes del control a Raúl le da por mirar hacia donde estaba el pasajero y no lo encuentra. Apenas llega al control revisa todo el coche, pero el tipo no estaba. Entonces bajó del micro, contó a sus compañeros lo que le había ocurrido, entre todos hicieron un recuento de los boletos y, en efecto, faltaba un boleto, el que correspondía al pasajero que había subido en la plaza. Raúl, el chofer, se puso muy mal a causa de esto, habló con el dueño de la empresa y le dieron un par de días de licencia. Fue después a un parapsicólogo que le habían recomendado, y éste le hizo una regresión a través de la hipnosis en la que hombre repitió lo que le había pasado punto por punto. De tal forma que quedó en claro que lo que Raúl había vivido era absolutamente cierto. El parapsicólogo, por su parte, le confirmó que era el mismo ‘Demonio’ el que había estado con él. Historia relatada por Roli Giménez en el programa “Historias de Cada Uno” del día 7/11/94.
<
p style=»text-align: center;»>EL FANTASMA DE LA PIZZERÍA
Esto sucedió hacen dos o tres meses, en pleno centro, en Avenida España y Peatonal Sarmiento. En ese lugar yo entré a trabajar en una pizzería que se llamaba “Pizza & Bread” en donde el personal duraba muy poco trabajando, ya que todos renunciaban muy pronto a causa, según decían, de un fantasma que había allí. Pese a que antes me habían advertido que este espíritu estaba permanentemente molestando y hacía desaparecer las cosas, o las cambiaba de lugar, o las hacía volar de un lado a otro, yo no les di bolilla y entré igual. Y pude comprobar por mí mismo que todo lo que decían era cierto. Trabajé dos meses hasta que cerró la pizzería y había veces, incluso, que se sentían ruidos de pasos en la escalera y todos (los mozos, el cocinero, el dueño) veíamos los zapatos y el pantalón de una persona, y subíamos al segundo piso y no había nadie. Llamaron incluso a un cura y el cura hizo el exorcismo, pero las apariciones igual siguieron. A través del diario, los propietarios convocaron a un sereno para que cuidara el lugar de noche. El sereno, después, contó a la policía que muchas veces había escuchado ruidos. Se mantuvo en el puesto hasta que una noche sintió que unas manos le apretaban el cuello desde atrás, como queriéndolo ahorcar, y se vio obligado a romper la vidriera de un sillazo para poder ponerse a salvo. Esto sucedió aquí nomás, en pleno centro, Avenida España y Peatonal, la pizzería se llamaba “Pizza & Bread”. Según decían, la aparición era el espíritu del hombre que había vivido ahí, que lo habían encontrado ahorcado en el sótano y nunca se supo por qué, ni cuándo ni quién fue. Ese sótano está clausurado hace tiempo. Historia relatada por el oyente Marcelo, ex mozo de “Pizza & Bread” para el programa “Historias de Cada Uno” del día 7/11/94.
Fuente: Ariel Búmbalo y Alejandro Crimi (compiladores), Relatos de radio: Historias de cada uno, Mendoza, Editorial Diógenes, 1995.
[1] En http://la5tapata.net/historias-de-cada-uno/ del 13/07/2012
Jun 25, 2017 Comentarios desactivados en Un cuento que juega con el tiempo
Nov 20, 2016 Comentarios desactivados en Homenaje al poeta Julio Quintanilla: cuando la memoria aún funcionaba
Jul 29, 2018 Comentarios desactivados en «Primer verso», de Eva Zamporlini
Jul 09, 2017 Comentarios desactivados en Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I)
Oct 02, 2022 Comentarios desactivados en ¿Cómo les fue a las principales empresas argentina en los últimos años? Ventas, rentabilidad y costos laborales
Acerca de Últimas entradas Eduardo PaganiniBaulero Últimas entradas de Eduardo Paganini (ver todo) Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I) - julio 9, 2017 Para mersas y gente bien: chau Landrú - julio 9, 2017 Aimé Painé, portavoz de los pueblos originarios II - julio 2, 2017 El...
Sep 02, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal: análisis de los ingresos, gastos y resultados del Sector Público Nacional – Datos a julio de 2022
Jul 27, 2022 Comentarios desactivados en Informe fiscal de junio 2022: menores gastos en subsidios y mayores en obra pública
Jul 26, 2022 Comentarios desactivados en ¿Qué pasó con el cuerpo de Evita?
Acerca de Últimas entradas Eduardo PaganiniBaulero Últimas entradas de Eduardo Paganini (ver todo) Una mirada sobre la literatura regional cuyana (I) - julio 9, 2017 Para mersas y gente bien: chau Landrú - julio 9, 2017 Aimé Painé, portavoz de los pueblos originarios II - julio 2, 2017 por...